Movilizaciones, tutelas y denuncias: el historial ambiental que Interaseo arrastra hasta Fonseca
Corresponsalías Populares/ 23-05-26
Los Altos es un centro poblado ubicado en el municipio de Fonseca, al sur del departamento de La Guajira. Los habitantes han bloqueado la vía. “No es un capricho, es una comunidad clamando”: asegura líder del municipio, denuncia décadas de abandono que los ha obligado a tomarse vías de hecho.

Ilustrativo
Mientras los camiones de Interaseo suben y bajan por las carreteras destapadas de las veredas y periferias de Fonseca La Guajira, no solo transportan residuos. Dejan a su paso un rastro de olores nauseabundos, moscas, polvo en suspensión y, sobre todo, una sensación de abandono que ha empujado a varias comunidades a bloquear las vías, como única forma de expresión para ser realmente escuchados.
Así lo denunció el presidente de la Junta de Acción Comunal de Los Altos, quien advirtió que los cierres de vías recientes son la expresión de una crisis ignorada durante años.
“Las afectaciones que nos hace Interaseo con los carros son grandes: producción de polvo en la carretera en mal estado, niños sufriendo de gripa, ancianos afectados”, declaró el líder comunal. Según su relato, la empresa tenía el compromiso de disponer un vehículo para regar la calle y mitigar el polvo, pero la promesa nunca se hizo realidad.
Un relleno sanitario que desborda problemas
El dirigente cívico describió las condiciones críticas de vida de las familias asentadas en la parte alta de la comunidad. Señaló que el relleno sanitario operado por Interaseo ha sobrepasado todos los límites: “Por todos lados hay residuos, hay bolsas y desechos, tanto en la comunidad de Los Altos como en la del Puy”.
Según el contrato de concesión, el relleno sanitario regional del sur de La Guajira se ubica en el kilómetro 8 de la vía a la zona veredal ALMAPOTOQUE, que integra las veredas: Los Altos, Mamonal, Potrerito, Los Toquitos y Quebrachal. Aunque la empresa realiza fumigaciones de manera intermitente, los vecinos aseguran que son insuficientes.
“Cuando el camión va subiendo, nos deja malos olores, moscas y residuos. Cuando viene regresando después de botar la basura, es lo mismo”, denunció.
Pero el problema no termina en el aire y el suelo.
El agua que consumen en Los Altos tampoco es apta para consumo humano. “Como bien sabemos, las corrientes del relleno se llenan por las aguas de los arroyos, y eso está perjudicando tanto a Los Altos como a las demás comunidades colindantes al relleno”, explicó el líder.
Un estudio realizado desde la Universidad Antonio Nariño de 2024 confirma que en las zonas rurales de La Guajira, el 0% del territorio posee agua óptima para el consumo humano. Incluso en municipios como Fonseca donde el Índice de Riesgo de la Calidad del Agua (IRCA) puede ser óptimo, las coberturas de acueducto son bajas. En 2015, la Procuraduría ya había interpuesto una tutela porque el agua suministrada a los pobladores de Fonseca no cumplía los requerimientos mínimos, y en ese momento la empresa de acueducto tenía 15 investigaciones sancionatorias ante Corpoguajira.
Década de operación sin beneficios para las veredas
Uno de los reclamos más sentidos es la ausencia total de obras de impacto para las comunidades que durante más de diez años han soportado la operación del relleno sanitario.
“Interaseo tiene diez y pico de años funcionando, y el beneficio que le ha dejado a las comunidades es ninguno, ninguno”, enfatizó el presidente de la Junta. “Que haya impactado con una obra de gran impacto, así sea una vereda, no se ve. Y no la hay. Tampoco así podemos seguir. Ya es hora, ya es tiempo”.
En 2021, la empresa fue multada con $154.449.420 millones por violación a normas ambientales en Santa Marta debido a irregularidades en las rutas de recolección que ocasionaron rebosamiento de contenedores. Un informe de sostenibilidad de la propia empresa reconoce riesgos a la salud pública y aumento de puntos críticos por incumplimiento del servicio.
Lo que exigen y el mensaje a los afectados
Frente a las movilizaciones y cierres de vías, el líder fue contundente: “Esto no es un capricho, no es porque queramos perjudicar a alguien. Esto es porque una comunidad está clamando y se ve obligada por la necesidad de hacer esto”.
Aunque reconoció que “las cosas no son de la noche a la mañana” y que espera llegar a acuerdos, dejó claro que el diálogo no puede seguir siendo una burla. Por eso, el llamado es directo a los gobiernos nacional y departamental.
“Lo que buscamos es que los gobiernos nos apoyen. Que arreglen la vía, la entrada. Mire esta carretera de Los Altos, tiene unos huecos que nos ha dejado Interaseo”, puntualizó.
Finalmente, extendió una invitación a la Gobernación y a todas las autoridades: “Trabajemos de la mano por el bien de unas comunidades, de un pueblo. Porque tan afectado se ha visto Fonseca en general como se ven afectadas las veredas de ALMAPOTOQUE”.
Mientras las promesas no se conviertan en hechos, los habitantes de la zona alta advierten que las protestas no cesarán. El mensaje es claro: el relleno sanitario no puede seguir siendo sinónimo de abandono.


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